Autoconciencia a través del Movimiento
Hablar de Autoconciencia a Través del Movimiento implica potenciar y desarrollar las áreas sensoriales y motoras del cerebro para acceder a más información sobre uno mismo. Al hacerlo, mejoramos la ejecución de los movimientos con mayor facilidad y eficiencia.
Nuestro cerebro es un entramado complejo de neuronas interconectadas que constantemente se adaptan y reconfiguran en función de nuestras experiencias y aprendizajes. Cuando hablamos de autoconciencia a través del movimiento, nos referimos a la capacidad de tomar conciencia de nuestros patrones motores, posturales y sensoriales para, mediante la atención consciente, generar nuevas conexiones neuronales que mejoren nuestra calidad de movimiento y percepción sensorial.
¿Cómo se logra esta Autoconciencia?
La práctica de Feldenkrais, una disciplina centrada en el movimiento consciente y la exploración sensorial, se basa en principios neurocientíficos que respaldan la plasticidad cerebral, es decir, la capacidad del cerebro para adaptarse y cambiar a lo largo de la vida.
Al enfocarnos en movimientos suaves, lentos y conscientes, estimulamos la atención dirigida hacia sensaciones y percepciones internas. Esto no solo aumenta la conciencia de cómo nos movemos, sino que también activa diferentes áreas del cerebro, incluyendo la corteza sensorial, la corteza motora y el cerebelo.
¿Para qué sirve la Autoconciencia a Través del Movimiento?
La atención plena durante estos movimientos nos permite descubrir patrones de movimiento subóptimos o ineficientes. Al ser conscientes de estos patrones, podemos explorar nuevas formas de movernos, creando así conexiones neuronales alternativas en el cerebro. Esta exploración sensorial y el enfoque consciente en el movimiento contribuyen a mejorar la precisión, la fluidez y la coordinación de nuestras acciones.
La creación de nuevas conexiones neuronales a través de la autoconciencia del movimiento no solo beneficia nuestra habilidad física, sino que también impacta positivamente en nuestra salud mental y emocional. Al aumentar la percepción de nosotros mismos y de cómo nos relacionamos con el entorno, cultivamos una mayor autorregulación emocional y reducimos el estrés.
Feldenkrais no se explica,
Porque aunque ahora mismo te esté explicando que, en general, la información sensorial relacionada con la posición, el movimiento y la tensión muscular se integra en varias áreas del cerebro, incluyendo la corteza sensorial primaria, la corteza motora, el cerebelo y otras estructuras subcorticales. Ese conocimiento no va a aumentar la percepción de ti mismo/a ni vas a crear ninguna conexión neuronal nueva que te permita tener disponibles un mayor número de recursos motrices, incluso los que ya tenías pero no sabías que tenías ( De autoconciencia iba esto, ¿no?)
Feldenkrais se siente
El enfoque en el Método Feldenkrais no se centra en la realización de ejercicios físicos o en la actividad muscular, sino en la atención consciente hacia los movimientos. Este método no promueve simplemente «hacer», sino más bien «hacer menos para sentir más«.
Y cuando te permites sentir, desarrollas las áreas del cerebro que se van a encargar de que puedas crear hábitos de movimiento que sean mejores para ti.
Si buscas mayor comodidad y eficiencia en tus acciones diarias únete a nuestra comunidad de aprendizaje y descubre cómo Feldenkrais puede cambiar tu vida.


