¿Qué tiene que ver mi dolor de espalda con mi ansiedad?
Si hace tiempo que convives con el dolor de espalda y además sufres de ansiedad, tus días pueden ser verdaderamente difíciles. Si hace tiempo que convives con el dolor de espalda sabrás lo limitante que puede llegar a ser para efectuar cualquier actividad cotidiana. Y si además sufres de ansiedad, necesitas buscar una solución para que no empeore ninguno de estos dos aspectos.
Ese dolor puede estar provocado por alguna patología, y de cualquier forma, el Método Feldenkrais puede ayudarte a aliviar ese dolor incluso, en algunas ocasiones, a eliminarlo.
¿Por qué? Porque el Método Feldenkrais trabaja desde el movimiento, y un inadecuado movimiento respiratorio origina y agrava dolor. Y buscar otras pautas de movimiento para tu respiración elimina la causa del dolor, o lo disminuye en caso de tener alguna otra patología.
Tal vez te hayan diagnosticado alguna patología o tengas alguna lesión en la espalda, pero no es infrecuente que después de haber visitado a varios especialistas por tus fuertes y limitantes dolores de espalda, las pruebas determinen que “está todo bien”. Y mejor que sea así.
«Tengo todo bien» ¡Pero me duele la espalda!

Entonces… ¿qué es lo que causa tu dolor de espalda? Pueden ser muchos los motivos, muchos. Pero si sufres de ansiedad, desde luego que es un factor muy importante a tener en cuenta.
Son muchas las alteraciones físicas y fisiológicas que provoca la ansiedad. Hoy hablaré de la respiración.
Una de las principales alteraciones que se producen en estados prolongados de estrés, angustia y ansiedad, es una alteración respiratoria.
Ansiedad, dolor de espalda y alteración respiratoria
Moshé Feldenkrais, cuando describe el patrón corporal de la ansiedad, suele hacer referencia al cese de la respiración de los bebés cuando se llevan un sobresalto como sentir el agua de su baño demasiado fría o caliente, escuchan un fuerte ruido, o sienten en si mismos un movimiento brusco. Afortunadamente este cese de la respiración dura muy poquito, recuperándose enseguida gracias al llanto y otras respuestas fisiológicas.
Esta reacción instintiva del cese de la respiración se mantiene durante la vida adulta del ser humano.
Pero sigamos analizando las alteraciones respiratorias y su relación con el dolor de espalda y laansiedad.
Cuando se vive con ansiedad, la respiración se vuelve más rápida, más intensa y, sin darnos cuenta, predomina el gesto inspiratorio (coger aire) ante el gesto espiratorio (sacar aire). La inspiración se produce principalmente gracias a la acción de un músculo, el diafragma.

Diafragma
Así que este músculo trabaja mucho, muy fuerte, muy rápido y termina por estar siempre rígido y pierde su función elástica para poder encargarse de la respiración. Se vuelve un diafragma duro, tenso, acortado e ineficiente.
Te pido ya perdón por hablar de anatomía, intentaré seguir haciéndolo de la forma más llana y sencilla, pero es importante recordar algunos conceptos como el saber que este diafragma no está por allí flotando entre nuestra cavidad abdominal y nuestra cavidad torácica, sino que está “pegado” a huesos. Y ¿Qué pasa cuando un músculo que está pegado a los huesos (costillas y vértebras, en esta ocasión) se vuelve duro, tenso y acortado? Efectivamente, tracciona de las vértebras lumbares y eso ayuda mucho a que esta zona esté dolorida.
Así que tenemos un músculo respiratorio acortado que no cumple su función de coger aire, y además está provocando dolor lumbar. Es entonces cuando nuestro sistema nervioso central que es muy listo dice: “Con dolor lumbar, puedo sobrevivir, pero sin respirar, no. Así que voy a utilizar otros músculos para que creen espacio en la caja torácica y así pueda entrar aire”. Y así ocurre.
Con dolor de espalda puedo sobrevivir, pero sin respirar, no.
Cuando el diafragma se vuelve ineficaz para realizar un adecuado gesto respiratorio, entran en acción otros músculos que elevan y movilizan las costillas. No es tan eficaz, pero necesitamos aire como sea…
Si nuestro estado de alerta continúa, nuestra respiración seguirá tendiendo a ser más rápida e intensa, así que estos músculos respiratorios accesorios tenderán a sobresforzarse, endurecerse, tensarse y ACORTARSE.
En esta ocasión resumiré al máximo que es lo que ocurre con tu postura cuando estos músculos accesorios se sobresolicitan. Te adelantaré que el uso inadecuado de estos músculos accesorios puede acabar provocando dolor dorsal, cervical, y también dolor de cabeza.

Spoiler, lo llaman ahora, ¿verdad? Bueno, tal vez ya conocieses el final de la película, pero te animo a que sigas pendiente a estas explicaciones para que puedas conocer el origen de estos dolores de espalda y encontrar la mejor solución a tu problema.
Los ayudantes del diafragma
Estos músculos accesorios se “pegan” a los huesos de la parte alta del tronco y de la cabeza, y desde allí con su contracción, pueden elevar las costillas y facilitar la entrada de aire en los pulmones. Pero esto también implica que un uso demasiado intenso de estos músculos ayudantes del diafragma provoque estos cambios:
- los hombros se adelantan reduciendo la posibilidad de expandir el pecho (acortamiento de músculos pectorales).
- Los hombros también se elevan, se reduce la distancia entre los hombros y las orejas (acortamiento de escalenos).
- La cabeza se adelanta, pero la mirada quiere ir al frente (acortamiento de esternocleidomastoideos), el aire tiene dificultades para pasar por la tráquea.
- Los músculos de la parte alta de la espalda tienen que hacer un gran esfuerzo para sujetar los 4-6kg que pesa tu cabeza adelantada, y que no caiga hacia adelante. Lo que implica más tensión, más acortamiento, más dolor y más ineficiencia respiratoria.


Imagino que ya empiezasa comprender la relación que existe entre el dolor de espalda y la
ansiedad.
Estos cambios en tu estructura ósea como consecuencia de una respiración dificultosa implican que otros músculos comienzen a ejercer tensión para mantener tu posición vertical, tu mirada atenta y tu respiración activa. Una tensión, excesiva, superflua y dañina.
Conclusión
La ansiedad provoca dolor de espalda, y el dolor de espalda crónico puede generar ansiedad. Aparece un círculo en el que estos dos elementos se retroalimentan, pero se puede romper ese círculo.

Una forma sencilla y cómoda de devolver a tus estructuras su capacidad de funcionar eficientemente es a partir de pequeñísimos y muy suaves movimientos durante las clases de Feldenkrais. Feldenkrais también explora tu capacidad respiratoria y durante su práctica podrás ir encontrando formas de utilizar todos tus recursos para encontrar la forma de respirar que más te ayuda en cada situación.
Ven a sentir como puedes aliviar tus dolores de espalda, tu nivel de ansiedad y tus dificultades respiratorias en una clase de prueba. Solicítala sin compromiso a través de WhatsApp. +34 608 160 977 o enviando un correo elecrónico a info@viviendosinansiedad.com



